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Por Mariano Casanova

Esta señora que está conmigo en la foto se llama Rosi Burgos y es quien ha cosido las cintas para la sujeción de esta máscara que tengo en mi mano y que su marido Manuel Cano ha fabricado para mí.  

En la otra foto él está conmigo. El señor Manuel Cano es quien desde hace 57 años se encarga de hacer las máscaras para los Contradanceros de Cetina. No podía imaginar ni de lejos tener una hecha para mí algún día, tan gran honor.

Esto es algo que no ocurre, algo prácticamente imposible, por mucho vídeo y muy pregonero que uno sea, esto no ocurre a no ser que uno sea o haya sido Contradancero. Así que quiero transmitirles a ambos el mayor de mis agradecimientos, por este honor, por este tesoro que me han regalado y también por haber podido disfrutar de su compañía y de su conversación durante los días pasados en Cetina. Esta máscara colgará de un lugar muy especial en mi casa, junto al hacha de fuego que el año pasado tuve también el honor de portar y desde luego aparte de un lugar en mi casa siempre ocupará una parte en mi corazón.

Para mí Cetina es un lugar donde ya, como me decía su alcalde el otro día, tengo que ir cada año a su fiesta, donde ya no es una elección ir, sino muchísimo más que eso. No entiendo un 19 de mayo sin estar en Cetina, para mí es un inicio, un despertar y este año es la energía inicial para mi regreso definitivo a los escenarios después de tantos años. Dentro de un mes comienzo mi primera gira internacional en solitario en París, de ahí a Japón y después Estados Unidos, en el otoño llegará México, en el invierno Cuba y quién sabe. Pero qué mayor energía para llevar conmigo por el mundo que la de este pueblo al que solo espero regresar. Porque ya espero el año que viene, ya espero estar en sus calles de nuevo, en su Dance y Contradanza.

El Dance y la Contradanza es lo que se ve, pero también lo que no se ve y es que lo que no se ve es tan importante. Este pueblo me ha abierto su puerta a la esencia de esta tradición y muchas veces conversando durante estos días con ellos se me ha puesto la carne de gallina. Hay mucho y muy importante detrás de esta tradición, una historia por cada Danzante, una por cada Contradancero, una por cada uno de los de ahora y una por cada uno de todos los que ha habido. Es la historia de un pueblo, de cada uno de sus vecinos, cada vecino la suya, una historia de los que están y de los que ya no están la que hay tras esos trajes y esas máscaras y esas danzas y ese fuego. Solo tengo palabras de agradecimiento para todos, para el Consistorio, para el Dance, la Contradanza, para los vecinos todos. El cariño que siento en Cetina supera todo lo que hubiera podido soñar cuando pensé hace tantos años en llegarme un día hasta allí, pero eso, la historia de cómo ha ocurrido todo hasta llegar a este punto os invito a que la conozcáis mejor leyendo el pregón que como sabéis he tenido el honor de pronunciar desde el balcón de su ayuntamiento este año, lo acabo de colgar en mi blog al que podéis acceder picando aquí abajo en el link o en la imagen de la plaza en la noche de este 19 de mayo. Gracias vecinos de Cetina de todo corazón.

www.marianocasanova.es 

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